
Vista septentrional de la ciudad, en 1784, del geógrafo Bernardo Espinalt, en la que aprecian, con gran detalle, los puentes de la Trinidad, a la derecha de la imagen, aguas arriba y el puente del Real, a la izquierda de la imagen, aguas abajo.
En la representación del puente de la Trinidad se aprecian perfectamente las dos escaleras de bajada al cauce, aguas abajo y los casilicios con las estatus que se observan, no son los actuales de Santo Tomás de Villanueva y San Luis Bertrán, si no los de San Bernardo Mártir y sus hermanas María y Gracia, mártires también, patrones de Alzira. Sobre los pretiles se observan unos adornos que parecen de esferas líticas, que no existen actualmente, dudando que en la época también estuvieran.
En la representación del puente del Real se aprecia uno de los dos casilicios con la estatuas de San Vicente Ferrer, que estaba colocada aguas arriba. Asimismo se observan unos adornos de copa gallonada sobre los pretiles.
