

El Padre Tosca (Tomás Vicente Tosca y Mascó, 1651-1723), religioso de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, fue un eminente filósofo, teólogo, matemático, arquitecto y cartógrafo, uno de los creadores del movimiento de los novatores (científicos de la preilustración española), que fue muy conocido por sus aportaciones científicas, pero sobre todo por el plano cartográfico de Valencia, cuyo original data de 1704 y se conserva, tras una cuidada restauración, en el Museo Histórico Municipal de Valencia, sito en el propio edificio del ayuntamiento, en la Plaza del Ayuntamiento en la ciudad de Valencia.

Biografía del Padre Tosca Real Academia de la Historia
El plano original tiene unas dimensiones de 208 x 275 cm y fue objeto de una cuidada restauración en 1999, ya que las tintas han perdido bastante intensidad y se encuentra actualmente en unas cuidadas condiciones de conservación, en una sala con luz tenue, que impide su adecuada observación, pero garantiza su correcta conservación, protegido con un cristal, cuyos reflejos impiden asimismo fotografiarlo de forma adecuada.
Tiene una rosa de los vientos, y el N está orientado al SE del plano. Presenta dos escalas gráficas, en palmos valencianos, de 0 a 1000 y en pies geométricos valencianos, de 0 a 750, que según algunos autores, corresponden aproximadamente a una escala de 1:845.
La representación más conocida del plano del Padre Tosca, es sin embargo la realizada por el grabador, pintor y arquitecto, el aragonés José Fortea en 1738, que redujo el plano de 275 x 208 cm a 142 x 94 cm aproximadamente, lo que supuso, además de una ingente tarea, que presumiblemente le llevó unos dos años, una importante labor de síntesis. Realizó cuatro planchas de cobre hacia 1738, que se conservan actualmente en el Museo de Bellas Artes, propiedad de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
Una comparación del plano original del Padre Tosca conservado en el ayuntamiento y el grabado de José Fortea, permite identificar una serie de diferencias, que posibilitan también fijar la fecha del grabado de Fortea en 1738, posterior por tanto al original de 1704. Fortea intentó reflejar lo que realmente existía en la ciudad en la fecha en la que hizo el grabado, aunque no hubiera aparecido en el plano original del Padre Tosca.
En el plano original de 1704, se observa alguna imprecisión menor, como son las estatuas existentes en el puente del Mar en esa fecha. No se aprecia ninguna estatua en este puente en el plano original de 1704 y sin embargo sí que existían en esa fecha estatuas en el mismo.
En el puente del Mar, acabado en 1596, se contrató a Francesc de Figuerola, la construcción de la Creu del Pont del Mar, de piedra, que se colocó en un casilicio, sobre el tercer tajamar, aguas arriba, en cuyo tejado se colocaron unas estatuas de San Vicente Ferrer, San Vicente Mártir y San Juan Bautista. En 1677 se colocó, frente a este casilicio, en el tercer tajamar, aguas abajo, otro casilicio con la estatua de San Pascual Baylón. En 1709 la Cruz sufre desperfectos por un rayo y en 1720 se decide la sustitución de la Cruz por la Virgen de los Desamparados, realizada por Francisco Vergara el Mayor.
En el grabado de José Fortea, de 1738, se corrige esta imprecisión en el puente del Mar, representando las estatuas citadas y también se representan las existentes en el puente de la Trinidad, que fueron colocadas posteriormente a 1704 y que por tanto, no aparecían en el plano original del Padre Tosca de la citada fecha.
En 1722, a expensas del canónigo magistral, don Jaime Cervera, se pusieron en el puente de la Trinidad dos casilicios con las estatuas de San Bernardo Mártir a la izquierda y sus hermanas, mártires también, las Santas María y Gracia, patronas de Alzira, a la derecha. Las luchas bélicas en el primer tercio del siglo XIX, entre realistas y constitucionalistas, deterioraron las estatuas, que se retiraron en 1823. Estas estatuas sí que aparecen en el grabado de Fortea.
Otras diferencias entre ambos planos son los arcos y la zona ajardinada exterior del Convento del Carmen o las torres de la Alameda, construidas en el año 1714 por orden de Rodrigo Caballero y Llanes, según consta documentalmente. Dichas torres no aparecen en el plano original de 1704 y sí que aparecen en el de José Fortea, de 1738.
Hay un último detalle que permite precisar con exactitud la fecha del grabado de Fortea y es la aparición en la cartela explicativa, con el número 105, del Colegio de las Escuelas Pías. Se observa en el plano de Fortea la espadaña del edificio del Colegio de los Escolapios, que no se observa en el plano original. Los Escolapios llegaron a Valencia en 1736, iniciando la docencia en la casa en la que se instalaron, el 20 de diciembre de 1737, por lo que es factible conjeturar que el plano de Fortea sea de 1738.
No obstante lo anterior, en 2015 hubo un descubrimiento que aporta si cabe mayor confusión a todo lo relacionado con el plano del Padre Tosca y sus distintas copias. Con las planchas citadas se realizaron múltiples copias, una de las cuales fue localizada en la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) por el arquitecto José Luis Diez Muñoz, en el proceso de investigación de su tesis doctoral, que fue dirigida por el arquitecto Francisco Taberner.
Esta copia sin embargo tiene unas diferencias respecto a la más conocida y es precisamente en relación con el Colegio de los Escolapios y la entrada 105 en la cartela, que en esta copia no aparecen. En la copia «francesa» en vez de la entrada 105, aparece la rúbrica de Fortea y la fecha de 1705. Como el plano sí incluye la iglesia de la Congregación, el autor de la tesis doctoral rebaja la datación de esta copia hasta 1736.
El plano perdido de Tosca – Levante El Mercantil Valenciano
En el plano se pueden apreciar los cinco puentes renacentistas, con un nivel de definición y exactitud muy apreciables.














