Francisco Javier Goërlich Lleó

Javier Goërlich no fue autor de ninguno de los puentes del Turia en la ciudad de Valencia, pero sí participó de forma muy destacada en las reformas de dos de los puentes renacentistas más significativos de la ciudad:

Puente del Real, con el proyecto de ampliación del ancho al triple.

Puente del Mar, con el proyecto de peatonalización, con las escaleras de acceso en ambas márgenes.

Francisco Javier Göerlich Lleó (1886-1972) dejó una huella indeleble en la arquitectura y el desarrollo urbano de Valencia, España. Nacido el 30 de noviembre de 1886 en Valencia, se convirtió en uno de los arquitectos más influyentes en la conformación de la ciudad. Tras completar sus estudios de arquitectura en Barcelona y obtener su título en Madrid en 1914, regresó a Valencia y ejerció la profesión de arquitecto de forma independiente en varias regiones de España.

En 1924, accedió a un puesto como arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Valencia, y en 1931 ascendió a la posición de arquitecto mayor, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1956. Durante su tiempo como arquitecto municipal, tuvo un impacto significativo en la ciudad, diseñando numerosos edificios y espacios públicos. Su versatilidad arquitectónica es notable, ya que diseñó edificios en una variedad de estilos, desde exóticos hasta neogóticos, siempre adaptándose al gusto de los clientes.

Además de su labor en la arquitectura, Goerlich ocupó diversas posiciones académicas y culturales, como presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y miembro de múltiples academias en toda España. También fue un apasionado coleccionista de arte y donó su colección al Museo de Bellas Artes de Valencia.

Francisco Javier Göerlich Lleó es recordado como un arquitecto influyente que ayudó a dar forma a la estética y el paisaje urbano de Valencia, dejando un legado duradero en la arquitectura y la cultura de la ciudad.

Aunque no es el autor de ningún puente, participó de forma señalado en la ampliación del Puente del Real en 1966 y en la peatonalización del Puente del Mar en 1933.