Puente de San José

Autor: Jerónimo Negret, Sebastián Guerrea 1607, J.Blanco 1907 (*), Luis Llorens 1949 (**)

Estructura: Consta de 13 arcos escarzanos de 7,7m de luz, sobre 12 pilas con un grosor entre 3,40 y 3,60m, rematadas por tajamares triangulares en forma de cuña, habiendo ampliado en 1907 el tablero de 7,2m a 9,8m, superponiendo nuevos arcos sobre los tajamares. La altura hasta la clave de cada arco, varía en función del desnivel del terreno, variando desde los aproximadamente 5m hasta los 5,9m.
(*) ampliación del tablero (**) colocación pretiles de sillería

Materiales: Piedra de sillería

Tipología: Bóvedas escarzanas

Número de vanos: 13, con una luz aproximada de 7,7m

Longitud: 148m

Anchura: 7,2m ancho original y 9,8m con la ampliación. La calzada mide 6,2m, las aceras 1,4m, los pretiles 0,4m

Presupuesto: 7.504 libras de 1604, para la ampliación de cuatro arcadas más, pasando de nueve a trece, en la margen izquierda y sustitución de los tajamares de ladrillo cocido por los de sillería.
62.000 pts. de 1906 para las obras de ampliación del ancho del puente
260.614 pts. de 1949 para la sustitución de las barandillas metálicas por pretiles de sillería, más la colocación de 12 farolas metálicas de estilo modernista

Reformas: En 1907 se amplía el tablero de 7,2 a 9,8m, colocando unas barandillas metálicas en los pretiles, que ocasionaron una fuerte polémica y no tuvieron una buena acogida, siendo sustituidas en 1949 por unas barandillas de sillería, que son las existentes actualmente. En agosto de 2017 se peatonaliza el puente con la simple colocación de unas jardineras removibles en las entradas del puente para impedir el acceso de vehículos, estando pendiente la restauración completa.

IMD: Puente peatonal desde agosto de 2017

Localización del Puente de San José en Google Maps

Situado entre los barrios de Marxalenes, Morvedre y el Carme, comunica, por la margen derecha, con la calle de Guillem de Castro y el Paseo de la Pechina, en paralelo al cauce y la Plaça del Portal Nou, donde se ubica la falla de Na Jordana y el carrer de Salvador Giner, en la dirección del puente y por la margen izquierda, el carrer del Pla de la Saïdia, paralela al cauce y la calle del Doctor Olóriz, en la prolongación del puente

El puente ha tenido diversas denominaciones, Pont del Cremador, como puente de madera o palanca, por estar cerca del crematorio de la Inquisición, Pont de la Santa Creu, por estar cerca de la iglesia del mismo nombre en la Plaza del Carmen y por construirse en su primera versión, como puente de madera o palanca, junto a un retablo de madera en el Portal Nou que llevaba pintadas la intervención de la Santa Cruz y la imagen de Santa Ana, Puente Nuevo de la Reina de Zaidia, por estar construido junto al llano de Zaidia, donde en época musulmana se encontraba el palacio de la reina Zaidia, Pont Nou, por estar construido a la salida del Portal Nou o Portal de San José, actualmente desaparecido y por ser el más moderno, del siglo XVII, de los cinco puentes históricos de Valencia y por último, Puente de San José, nombre actual, por estar cerca del antiguo convento de las Carmelitas de San José y Santa Teresa en la plaza del Portal Nou. En el acervo popular, también se reconoce al puente como de San José, por tener ubicada la estatua del Santo Patrón sobre la tercera pila desde la margen derecha, aguas arriba, siendo objeto de homenaje floral todas las fallas por parte de las falleras mayores de Valencia, en honor a su patrón.

Según se recoge en la excelente tesis doctoral de Ángeles Rodrigo, diversos historiadores reflejan que en el siglo XIV ya existía en la ubicación un puente de madera o palanca, que se conocía como del Cremador. Según los archivos históricos, en 1429 y en 1436, el puente se estaba reconstruyendo, porque lo habían abatido las diversas riadas. Las avenidas de 1487, 1500, 1517 destrozaron de forma reiterada la pasarela, de modo tal que la Fabrica de Murs i Valls decide acometer la construcción de un puente de piedra o cantería, construyéndose inicialmente con nueve arcadas, al final de las cuales había que salvar una pequeña pasarela para llegar al Llano de Zaidia, salvando un pequeño riachuelo. No se disponen de datos de quienes fueron los obrers de vila que construyeron el puente, ni la fecha en que estuvo terminado, pero en el grabado de Van Der Wijngaerde de 1563 de la ciudad de Valencia, se puede apreciar perfectamente el puente de San José, frente a su Portal, con nueve arcadas, entre tajamares angulares, cuya altura alcanzaba la imposta del puente, aparejados con fábrica de ladrillo cocido.

Las grandes avenidas de finales del siglo XVI motivaron que por parte de la Fabrica de Murs i Valls se encargaran diversos estudios para reforzar y continuar el puente, con entre dos y seis arcadas más, adjudicando en 1604 por concurso, a los obrers de vila Jerónimo Negret y Sebastián Guerrea, por 7.504 libras, la construcción de dos arcadas más en la margen derecha, que finalmente no se construyeron, al no haber espacio suficiente entre el puente y el Portal Nou y cuatro arcadas, que fueron las que finalmente se ejecutaron, en la margen izquierda, pasando por tanto el puente de nueve a trece arcadas. Asimismo se tomó la decisión de sustituir los tajamares angulares de ladrillo cocido por otros en cuña, de sillería. El puente tenía también unas gárgolas de desagüe de pluviales sobre los arcos y unas esferas líticas de ornamentación, sobre los pretiles, encima de los tajamares.

Dado que no se conservan documentos de los constructores iniciales del puente y sí que hay constancia de la ampliación del mismo por Negret y Guerrea, se ha atribuido a estos la autoría del puente, lo que no es completamente exacto. También hay dudas sobre la fecha de finalización exacta del puente, habiendo dos fechas posibles, 1607 y 1608, según consta en las inscripciones de las peanas ubicadas sobre la tercera pila, desde la margen derecha, donde años después se colocarían las estatuas de Santo Tomás de Villanueva, aguas abajo y San Luis Bertrán, aguas arriba, por el orden jerárquico de estos santos, en el que el de mayor jerarquía debía quedar a la derecha según se entraba al puente al salir de la ciudad, aunque finalmente se ubicaron cambiados por un problema en la peana al ir a colocar la estatua de Santo Tomás de Villanueva, obra del escultor italiano Giacomo Antonio Ponzanelli, encargadas en 1691 y por las que se pagaron 700 libras, originalmente habían colocadas unas cruces en las peanas donde se ubicaron posteriormente las citadas estatuas.

Estas estatuas se retiraron del puente cuando se amplió el ancho del mismo en 1907, llevándose al Museo de Bellas Artes de San Carlos y posteriormente, en 1947, fueron colocadas en el Puente de la Trinidad, pero con la misma ubicación jerárquica incorrecta que tenían en el puente de San José, es decir, Santo Tomás de Villanueva aguas arriba, a la izquierda y San Luis Bertrán aguas abajo, a la derecha, en el sitio preferente. En 1951 se colocó en el pedestal del tercer tajamar aguas arriba, desde la margen derecha, la estatua de San José y el niño Jesús en su oficio de carpintero, obra del escultor Salvador Octavio Vicente Cortina. En la plaza del Portal Nou, cerca de la entrada al puente, pero sin formar parte del mismo, se encuentra, sobre una columna, una estatua de la Virgen con el niño.

Simultáneamente a la construcción del puente, se finalizó en esa época el paredón que delimitaba el cauce del río, sus famosos pretiles que perduran a día de hoy y que encauzaba las temibles avenidas, siendo ésta la obra más significativa de la Fabrica de Murs i Valls, junto con los cinco puentes históricos.

Como ocurrió con casi todos los puentes históricos de Valencia, empezó a quedarse estrecho por el incremento del tráfico, que en el caso del puente de San José, venía principalmente de las huertas ubicadas al noroeste de la ciudad, por lo que en 1902 el Ayuntamiento tuvo la iniciativa de abordar su ampliación, para lo que se presentó un proyecto, firmado por el ingeniero J.Blanco, consistente en colocar dos plataformas metálicas voladas a cada lado del puente, para los viandantes, dejando el tablero original para la circulación de vehículos. Aunque el proyecto fue aprobado, no se ejecutó y en 1906 se realizó la ampliación que conocemos actualmente, con la colocación de unos arcos escarzanos superpuestos, de mayor radio, a ambos lados del puente, apoyados sobre los tajamares, para lo que hubo que biselar su arista, consiguiendo una imagen de vanos abocinados con boquillas sobresalientes a modo de arquivoltas.

Se colocaron unas barandillas metálicas para los pretiles del puente, que desde el primer momento tuvieron muchas críticas por motivos estéticos y unas farolas metálicas sencillas, de estilo decimonónico, colocadas al tresbolillo. Se utilizaron materiales nuevos para la época, como el hormigón en masa sobre el tablero. Aunque no se han encontrado referencias al autor de esta ampliación, se supone que fue el mismo ingeniero J.Blanco, autor del proyecto de las pasarelas metálicas voladas. Las barandillas metálicas fueron finalmente sustituidas por otras de sillería, en 1949, con un proyecto del ingeniero Luis Llorens, dirigiendo las obras el ingeniero municipal Arturo Piera, sustituyendo también las farolas colocadas en la ampliación del puente, por otras metálicas de corte modernista, aunque estas también se sustituirían finalmente por las originales de la ampliación, colocadas también al tresbolillo.

Como ya se ha indicado, el puente es de tipo bóveda, de sillería, con 13 arcadas, con dobles arcos escarzanos, los originales, más los superpuestos, apoyados sobre los tajamares, de 1907. El tímpano, realizado también con sillares perfectamente aparejados, está rematado por una imposta que recorre el puente longitudinalmente, sobresaliendo 2,5cm por cada lado. El pretil del puente está realizado también con una sillería similar al del paramento, estando retirado 9cm respecto al tímpano. En la parte alta el pretil tiene una albardilla, que hace las veces de pasamanos rematado a dos aguas. A la altura de cada tajamar sobresale un pequeño pedestal, que recuerda las esferas líticas de ornamentación que encima de cada tajamar tenía el puente original. Las 12 pilas son también de sillería caliza, aparejadas a soga, con anchos que varían entre los 3,4 y los 3,6m, rematadas por tajamares en forma de cuña, como el resto de puentes históricos de la ciudad.

El puente está catalogado como Bien de Relevancia Local desde el 3 de mayo de 1993, e incluido en el BIC Conjunto Histórico de Valencia y por tal motivo fue peatonalizado en agosto de 2017, por el Ayuntamiento de Valencia, pendiente de realizar una actuación para restauración del puente, que actualmente no se ha acometido. La peatonalización del puente se ha realizado simplemente colocando unas jardineras que impiden el paso de vehículos, aunque pueden ser removidas fácilmente para facilitar el acceso de vehículos de emergencias, sin sustitución del pavimento asfáltico de la calzada, actuación que se considera esencial para realzar el valor estético e histórico del puente.