Puente de Las Artes

Autor: Leonardo Fernández Troyano 1998

Estructura: Doble tablero en ménsula sobre 4 pilas centrales, siendo cada tablero una viga continua de cinco vanos de 20m + 3x36m + 20m de luces de los mismos

Materiales: Hormigón pretensado

Tipología: Losa aligerada de espesor y canto variables

Número de vanos: 5, de 36m de luz los vanos centrales y 20m los de los extremos

Longitud: 148m

Anchura: 2x20m (tableros) + 20m (separación central)

Presupuesto: 4,1M€

IMD: 12.973 vehículos en días laborables en 2023, habiendo disminuido un 15% respecto a 2019

Localización del Pont de Les Arts en Google Maps

Situado entre los barrios de Les Tendetes y el Carme, comunica, por la margen derecha, el Paseo de la Pechina, en paralelo al cauce y la calle de Guillem de Castro y la calle de Na Jordana y por la margen izquierda, con la Avenida de Menéndez Pidal y el carrer de Mauro Guillén, paralelas al cauce y la calle del Padre Ferris en la dirección del puente

Recibe el nombre de Pont de Les Arts, por la cercanía del IVAM, uno de los museos de arte moderno más singulares de nuestro país.

Puente de hormigón pretensado de doble tablero en ménsula sobre 4 pilas centrales, que confieren la carga a un pilar central, mediante dos tirantes de hormigón. Los tableros son vigas continuas con cinco vanos, con luces de 20m en los dos vanos de los extremos y de 36m en los tres vanos centrales.

El puente es obra de Leonardo Fernández Troyano, hijo de Carlos Fernández Casado, autor del puente de las Glorias Valencianas y pese a que estructuralmente son soluciones muy distintas, tienen cierta analogía en cuanto a que son de altura estricta, en el caso del puente de Ademuz, para permitir la mayor capacidad hidráulica de desagüe posible y en el caso del puente de Las Artes, para respetar la restricción de altura de 5m del tablero sobre el cauce, sin provocar un efecto túnel.

Los tableros en los dos puentes, son también de sección trapezoidal de canto variable de pequeño espesor, ofreciendo una visión parecida desde el lecho del cauce, así como las barandillas metálicas de color blanco que actúan como pretiles de los puentes en ambos casos.

Cada tablero, con un ancho de 20m, tiene un sentido de circulación, con 4 carriles más una acera peatonal. Los pretiles son barandillas metálicas y las pilas centrales están rematadas por unas farolas de 15m de altura, con unas luminarias en su remate superior. Con una intensidad media diaria de vehículos en días laborables en 2019, de unos 15.000 vehículos, no es de los puentes que mayor tráfico soporta.

Existen unos apoyos de neopreno entre las pilas y la cimentación, para evitar importantes momentos transversales en las pilas y torsión en las ménsulas, funcionando el tablero como una viga continua. La intersección del tablero con las pilas es rígida, formando parte tanto del tablero como de la ménsula.